La tensión entre Jared y Lilith es insoportable, pero la aparición de Satán lo cambia todo. Ver a un demonio burlarse de un mago que cree tener el control es fascinante. La promesa de un alma a cambio de poder oscurece el romance inicial. En (Doblado) Mi Duquesa, venga a domarnos, la traición y la magia negra se mezclan perfectamente. El final con el sello en la mano deja claro que nadie sale ileso de este pacto.