¡Qué momento tan mágico! Ver cómo el huevo se rompe y aparece Gusi, ese pequeño dragón azul con cuernos dorados, me dejó sin aliento. La conexión entre él y su entrenador es tan pura y emotiva que no pude evitar sonreír. En Retroceder es ser invencible, cada detalle cuenta una historia de amistad y destino. El sistema mostrando sus atributos legendarios fue la cereza del pastel. ¡Quiero ver más aventuras de este dúo!