Ver a Alex siendo devorado mientras Liam discute con su hermana es desgarrador. La frialdad de él al recordar cómo ella celebraba su muerte hiela la sangre. En Retroceder es ser invencible, la tensión familiar supera al peligro del oso. Esos ojos dorados llenos de dolor y la súplica ignorada muestran que el verdadero monstruo a veces lleva uniforme. Una escena brutal que no podrás olvidar.