¡Qué giro tan inesperado! Ver a Alex burlarse de la desaparición de Liam fue frustrante, pero su cara de sorpresa al final lo compensa todo. La aparición de ese dragón azul y el regreso triunfal de Liam con el huevo crean una tensión perfecta. En Retroceder es ser invencible, la justicia poética se sirve fría y brillante. La animación del rayo de luz rompiendo las nubes grises es simplemente épica y te deja con ganas de más.