¡Qué giro más brutal! De un gusano verde a un dragón nivel tres en segundos. La cara de Liam Soto al gritar 'imposible' es oro puro. En Retroceder es ser invencible, la tensión entre personajes y el poder oculto del protagonista rompen todos los esquemas. El diseño del dragón, con esos ojos dorados y alas luminosas, te deja sin aliento. Y ese momento en que todos miran hacia arriba, boquiabiertos… ¡es cine puro! No es una pesadilla, es la nueva realidad de este anime que no para de sorprender.