Ver a Gusi enfrentarse a una bestia gigante con un aumento del 10% en sus atributos fue una locura total. La coordinación entre el protagonista y su mascota al usar la Barrera de Seda y el ataque venenoso demuestra que en Retroceder es ser invencible la inteligencia vale más que la fuerza bruta. Ese momento en que la oruga muerde el punto débil del abdomen y gana el nivel fue pura adrenalina. ¡Qué evolución tan brutal para ser solo el primer piso!