¡Qué entrada tan épica la de Liam Soto! Verlo descender sobre ese dragón azul con el huevo en mano dejó a todos boquiabiertos. La cara de incredulidad del director y los estudiantes al ver los 19,800 puntos fue impagable. En Retroceder es ser invencible, la tensión entre la sospecha de trampa y la realidad de su hazaña crea un momento inolvidable. La chica de cabello plateado sabía que volvería, y vaya que cumplió su promesa con estilo. ¡Esa ovación final lo dice todo!