¡Qué giro tan absurdo y genial! Ver al Rinoceronte Roca siendo humillado por un Zorro Fuego ya era épico, pero que un simple Gusano Verde detenga un ataque de máxima potencia es otro nivel. La cara de incredulidad de todos en las gradas lo dice todo. En Retroceder es ser invencible, la jerarquía de poder se rompe de la forma más inesperada posible. Ese entrenador con el gusano en el hombro tiene una confianza que da miedo. ¡Quiero ver qué hace esa oruga a continuación!