La tensión en el duelo mágico es palpable cuando Liam, agotado tras usar la habilidad prohibida, es desafiado por Alex Soto. La arrogancia de Alex contrasta con la determinación de Liam, creando un momento épico en Retroceder es ser invencible. Los espectadores contienen la respiración mientras el destino del héroe pende de un hilo. ¡Qué giro tan inesperado!