¡Qué giro tan inesperado! Al principio pensé que era otra historia de supervivencia apocalíptica con dinosaurios devorando guardias, pero la protagonista nos sorprendió a todos. Pasar de montar un pterodáctilo a dormir tranquila en su búnker de lujo es el sueño de cualquiera. Me encantó ver cómo gestiona sus recursos y cultiva en la cueva; da una paz increíble verla regar sus plantas después de tanto caos. Ver series como Robas mi búnker, ¿y mi T-Rex? en la aplicación es adictivo porque nunca sabes si habrá acción o momentos de calma. ¡Ese holograma al final cocinando fue la guinda del pastel!