¡Qué locura de noche! Entre saltos imposibles, persecuciones con T-Rex y caídas desde acantilados, no hay un segundo de respiro. La chica rubia sufre cada tropiezo como si fuera real, y el equipo táctico corre como si les fuera la vida. En medio del caos, aparece ese título tan raro: Robas mi búnker, ¿y mi T-Rex? que le da un toque cómico inesperado. Los efectos son brutales, sobre todo cuando el dinosaurio aplasta todo a su paso. Una montaña de emociones, literalmente.