¡Qué viaje tan alucinante! De domar dinosaurios con collares futuristas a sobrevivir en un búnker a -20 grados. La protagonista pasa de ser una reina de la prehistoria a temblar de frío en una cama dura. La cocina rústica y el mercado post-apocalíptico dan un realismo increíble. En Robas mi búnker, ¿y mi tiranosaurio? la mezcla de fantasía y supervivencia es adictiva. Verla cocinar para sus bestias y luego escuchar la radio con miedo me tuvo enganchada. ¡Necesito saber qué pasa después!