¡Qué giro tan brutal! Al principio pensé que era una pareja huyendo, pero la rubia tenía otros planes. La traición al guardia y la liberación del raptor en Robas mi búnker, ¿y mi tiranosaurio? me dejaron helado. La escena donde dispara al dinosaurio y luego sonríe a cámara es puro cine de acción. El control remoto en manos de la mujer de blanco añade un toque de misterio que engancha. ¡Quiero ver más de esta psicópata con estilo!