¡Qué giro tan inesperado! Ver al protagonista correr hacia la horda de zombis me tenía al borde del asiento, pero nada me preparó para la revelación en la cueva de cristales. La aparición de la Reina Oscura es simplemente magnética y aterradora a la vez. En En el fin del mundo, yo infecto a los zombis, la tensión entre la magia elemental y el horror biológico está perfectamente equilibrada. La escena final donde ella lame la sangre con esa sonrisa sádica me dejó helado. Definitivamente, esta serie en netshort tiene una calidad visual que engancha desde el primer segundo.