¡Qué intensidad! La llegada de los vehículos blindados y el despliegue de tropas crean una tensión inmediata. La transformación del hombre con tatuaje de tigre en una bestia alada es visualmente impactante, pero la aparición del gigante con aura verde lo supera todo. La pelea aérea llena de energía y destellos es digna de una película de alto presupuesto. Ver esta secuencia en En el fin del mundo, yo infecto a los zombis me dejó sin aliento. El diseño de personajes y la fluidez de la animación hacen que cada golpe se sienta real. Definitivamente, una escena para recordar.