La mezcla de acción sobrenatural y tensión militar en En el fin del mundo, yo infecto a los zombis es adictiva. El esqueleto gigante rompiendo muros, los soldados luchando contra hordas y ese momento en que el protagonista sonríe con confianza... ¡qué giro! La chica con fuego en la mano y la oficial seria crean un contraste perfecto. Verlo en netshort fue como vivir cada escena en primera persona.