¡Qué locura! Ver cómo el protagonista usa su habilidad para emparejar a los muertos vivientes en lugar de luchar es hilarante y tierno a la vez. La escena del baile bajo el corazón rosa me dejó sin palabras. En En el fin del mundo, yo infecto a los zombis, la mezcla de acción, comedia y romance es perfecta. Los efectos visuales son increíbles y la trama te mantiene enganchado. ¡No puedo esperar a ver más!