¡Qué locura de episodio! Ver a un zombi pilotando un helicóptero mientras una horda avanza con tanques es surrealista. La llegada del protagonista de traje negro cambia todo el tono, pasando del terror a la fantasía épica. Su capacidad para abrir portales y traer suministros es increíble, especialmente la reacción de la chica con gafas al ver las galletas. En el fin del mundo, yo infecto a los zombis logra mezclar acción militar con toques de comedia y magia de forma única. La tensión entre los personajes y la aparición de la chica pelirroja con fuego añaden capas interesantes a esta batalla por la supervivencia.