¡Qué final tan brutal! Ver cómo el protagonista desvía el misil con su poder y lo redirige hacia la mansión del villano fue increíblemente satisfactorio. La explosión final es de otro nivel. Me encanta cómo en En el fin del mundo, yo infecto a los zombis mezclan acción militar con poderes sobrenaturales de esta manera. La tensión entre los personajes y la traición del rubio añaden mucho drama a la batalla. Definitivamente una montaña rusa de emociones que no te deja respirar.