La tensión inicial con los zombis y la estrategia militar en En el fin del mundo, yo infecto a los zombis es brutal, pero el giro hacia el drama gótico es inesperado. Ver al protagonista pasar de la guerra a ser atormentado por una sirvienta vampiro en una mansión lujosa crea un contraste fascinante. La transformación final y la atmósfera verde tóxica dejan una sensación de inquietud total. ¡Una mezcla de géneros que no puedes dejar de ver!