La tensión es insoportable desde el primer segundo. Ver al protagonista enfrentarse a una sirvienta demoníaca y luego a un gigante de fuego verde me dejó sin aliento. La escena donde se multiplica para luchar es visualmente impactante y muy creativa. Me encanta cómo En el fin del mundo, yo infecto a los zombis mezcla acción militar con fantasía oscura sin perder el ritmo. El final con las espinas negras es aterrador pero genial. ¡Quiero ver más!